Andrés tenía cuarenta y dos años, tres hijos, una deuda con el banco y la costumbre de responder «todo bien» cuando alguien le preguntaba cómo estaba. Un martes por la noche, mientras hacía cuentas que no le cuadraban, se dio cuenta de que llevaba años sin contarle a nadie que no estaba bien. Que «hay que ser macho» se le había metido tan adentro que ya no sabía distinguir cuándo era él y cuándo era la máscara. Andrés no es real, claro. Pero probablemente podrías ser tú o alguien que tú conoces. El Día del Hombre —o más bien, los días, porque se celebra dos veces— creo que existe, en parte, para que situaciones como la de Andrés dejen de ser tan comunes.

Los dos propósitos del Día del Hombre
El 19 de marzo, en unos 80 países (Perú no está entre ellos), la conmemoración tiene un sesgo simbólico. Me gusta esa mirada religiosa porque es en sectores de tradición cristiana que en esta fecha se recuerda a José, esposo de María. No el personaje plano que aparece en los belenes, sino un hombre que trabajó —probablemente como tekton, término griego que designa a un artesano constructor de piedra, madera o hierro (Brown, 1993)— y que protegió a su familia huyendo a Egipto cuando Herodes los amenazó. Un tipo que resolvía en silencio. Perfil bajo nomás. Esos valores, afortunadamente, todavía resuenan en nuestra sociedad. Laboriosidad, valentía y sacrificio silencioso son valores que inspiran a muchos hombres hoy y los convierten en un ejemplo de paternidad y liderazgo familiar.

Después está el 19 de noviembre, instaurado desde 1999 por el profesor Jerome Teelucksingh en Trinidad y Tobago. Este tiene otro enfoque: salud masculina, estereotipos de género, bienestar emocional. Son motivos mucho más contemporáneos, pero mucho más incómodos también, como verás a continuación…
«Hay que ser macho»: el estereotipo que más daño hace al Día del Hombre
Tengo que decirlo sin rodeos: pocas frases han causado tanto daño en silencio. La masculinidad tóxica —término acuñado en los estudios de género para describir normas que dañan a los propios hombres (Connell, 1995)— opera exactamente así: suprime cualquier expresión emocional que parezca «debilidad». El resultado, bueno… tú ya lo sabes. Somos una generación de hombres que ha perfeccionado el arte de aparentar que todo está bien. Esto empieza a forjarse desde la niñez cuando se nos repite: «los hombres no lloran».
La vulnerabilidad no es ganar ni perder; es tener el valor de aparecer cuando no puedes controlar el resultado.
Brené Brown, Daring Greatly (2012)
No estoy compartiendo una percepción mía, los números lo confirman: según la OMS (2021), los hombres tienen tasas de suicidio casi tres veces más altas que las mujeres en la mayoría de países. No porque sufran más, sino porque piden ayuda menos. Guardan el pánico cuando las cuentas no cuadran. Ocultan la ansiedad detrás de ironía. Ese silencio no protege a nadie; solo profundiza el problema.

Celebrar también significa repensar qué significa esta fecha
No se trata de competir con el Día de la Mujer ni de victimizarse. Se trata de algo más simple: permitir que los hombres sean personas completas. Con contradicciones, con dudas, con días malos, con debilidades, con vulnerabilidades. Judith Butler (1990) argumentó que el género se performa: lo repetimos hasta creerlo real. Pues bien, podemos elegir qué repetir. Y quizás ya va siendo hora de repetir que un hombre puede pedir ayuda, hablar de sus finanzas, decir que está deprimido —sin que eso lo haga menos hombre. Andrés, si existiera, probablemente lo agradecería.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra el Día del Hombre?
Se celebra en dos fechas: el 19 de marzo (con enfoque en la paternidad y el rol familiar) y el 19 de noviembre, que es el Día Internacional del Hombre oficial, fundado en 1999.
¿Por qué existe el Día del Hombre?
Para visibilizar temas de salud masculina, combatir estereotipos de género dañinos y promover el bienestar emocional de los hombres.
¿Qué es la masculinidad tóxica?
Es un conjunto de normas sociales que presionan a los hombres a suprimir sus emociones y mostrarse siempre fuertes. El término fue popularizado en estudios de género y sociología (Connell, 1995).
¿Los hombres tienen peores indicadores de salud mental?
Sí. Estadísticas de la OMS indican que los hombres tienen tasas de suicidio significativamente más altas que las mujeres, en parte porque buscan ayuda profesional con menos frecuencia.
Bibliografía
- Brown, R. E. (1993). The Birth of the Messiah. Doubleday.
- Butler, J. (1990). Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity. Routledge.
- Connell, R. W. (1995). Masculinities. University of California Press.
- Organización Mundial de la Salud. (2021). Suicide worldwide in 2019: Global Health Estimates. OMS. https://www.who.int/publications/i/item/9789240026643

