Mientras escribía el post que publiqué anteriormente, en el cual hice referencia a la Segunda Guerra Mundial, también se me vino a la memoria Franklin D. Roosevelt. Creo que fue otro protagonista importante en esa etapa bélica. Sabemos que él dirigió a Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, pero pocos saben que lo hizo desde una silla de ruedas. Así es, él había desarrollado polio a los 39 años. Lo increíble es que Roosevelt no se rindió… se dedicó religiosamente a la rehabilitación y terapia física en Warm Springs, Georgia. Creó todo un centro de tratamiento porque creía firmemente en el poder de la recuperación física. Y mira, el hombre terminó siendo uno de los presidentes más influyentes de la historia. Yo creo que este ejemplo real nos dice algo sobre lo que puede lograr un buen programa de rehabilitación, ¿no?
Neuroplasticidad: la ciencia detrás de la rehabilitación y terapia física

Un aliado decisivo en este tema de salud es nuestro cerebro, gracias a que él es como una plastilina, que puede rehacerse y adaptarse. Efectivamente, la rehabilitación y terapia física aprovecha esto que los científicos llaman neuroplasticidad. Según Kleim y Jones (2008), el cerebro puede reorganizar sus conexiones neuronales después de lesiones mediante ejercicios específicos y repetitivos ¿Sabes lo que esto significa? Te lo explico con un ejemplo reciente que ocurrió por la Carretera Central. Imagínate que la carretera sufre un daño serio y que el tránsito quede obstruido. Pues bien, lo que hace el cerebro cuando se presentan estos casos en nuestro organismo es que construye rutas alternas para llegar al mismo destino. Entonces, los fisioterapeutas se convierten en una especie de ingenieros de estas nuevas rutas. Esto ha traído mucha esperanza porque antes se creía que el cerebro adulto no podía cambiar, pero eso era pura ignorancia científica.
Tecnología moderna en la rehabilitación y terapia física

Hará cuestión de unos 10 años tuve que asistir donde el fisioterapista debido a que fui sometido a una operación en mi mano izquierda. Cada tarde, de forma interdiaria, me atendía una amable terapista en el Hospital Negreiros. Eso fue hace una década. Ahora, tenemos robots que ayudan en rehabilitación y terapia física. El robot Lokomat, por ejemplo, ayuda a personas con lesiones de médula espinal a reaprender a caminar (Hidler et al., 2009). Esto es genial porque es como tener un fisioterapeuta incansable y que siempre mantiene la precisión perfecta. También están usando realidad virtual para que los pacientes hagan ejercicios más motivadores… imagínate hacer rehabilitación mientras «escalas» el Everest virtualmente. Claro, el impedimento todavía es Don Dinero. En los países donde existen estos tratamiento todavía es caro. Solo nos queda pensar positivamente en que la tecnología está democratizando tratamientos que antes solo tenían los atletas profesionales.
El factor humano: más allá de la rehabilitación y la terapia física

No obstante, valgan verdades, desde mi experiencia puedo decir que aunque haya un robot que realice su trabajo con mucha precisión, nada reemplaza el contacto humano. Los fisioterapeutas no son solo técnicos, son como entrenadores de vida. La rehabilitación y terapia física funciona mejor cuando hay una conexión humana real. Según Bordin (1979), la alianza terapéutica es crucial para el éxito del tratamiento. Puedes tener la mejor tecnología del mundo, pero si el paciente no confía en su terapeuta, no va a dar el 100%. He podido constatar que la motivación y el apoyo emocional del fisioterapeuta son, incluso, más importantes que las técnicas específicas. Roosevelt tenía razón: la actitud mental es parte fundamental de la recuperación física.
¿Qué nos enseñó Roosevelt?
Creo que la gran enseñanza que nos dejó Roosevelt es que: la rehabilitación y terapia física no es solo sobre recuperar músculos o movimientos, es sobre todo recuperar la vida completa. Desde la neuroplasticidad hasta los robots modernos, la ciencia ha validado lo que él intuía: que el cuerpo humano tiene una capacidad increíble de recuperación cuando se le da las herramientas correctas. Y bueno, aunque la tecnología avanza súper rápido, el corazón de la rehabilitación sigue siendo esa combinación mágica de ciencia, técnica y humanidad que puede cambiar destinos.Por si no lo sabías esta es otra de las apasionantes carreras que existen en la UPeU. Pide informes, ahora.
- Bordin, E. S. (1979). The generalizability of the psychoanalytic concept of the working alliance. Psychotherapy: Theory, Research & Practice, 16(3), 252-260.
- Hidler, J., et al. (2009). Multicenter randomized clinical trial evaluating the effectiveness of the Lokomat in subacute stroke. Neurorehabilitation and Neural Repair, 23(1), 5-13.
- Kleim, J. A., & Jones, T. A. (2008). Principles of experience-dependent neural plasticity. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 51(1), S225-S239.

