He corrido cuatro kilómetros, llego a casa, me miro al espejo y lo que veo no me gusta nada. Jadeo como si hubiera corrido una maratón, las piernas me pesan como bloques de concreto, y mi energía desapareció antes de llegar al segundo kilómetro. Hace seis meses todo era diferente (bueno, un poco mejor al menos). Ahora mi cuerpo parece haberme traicionado. Creo que lo que debo comer es proteína y algo de carbohidratos y, claro, evito las grasas porque todos dicen que son malas, ¿no? Pero claramente algo no está funcionando. Mi amigo Juan Carlos me sugirió visitar a un nutricionista deportivo y honestamente pensé que era exagerado. «Eso es para atletas profesionales», le dije. Pero después recordé que el legendario corredor Haile Gebrselassie revolucionó su carrera cuando ajustó su alimentación con expertos. El tipo rompió récords mundiales simplemente comiendo mejor. Tal vez Juan Carlos tiene razón y necesito ayuda profesional.
¿Qué hace exactamente un nutricionista deportivo?

Básicamente, un nutricionista deportivo analiza tu cuerpo, tu actividad física y diseña un plan alimenticio personalizado para maximizar tu rendimiento (Thomas et al., 2016). No es solo que te va a decir «come más pollo». Es ciencia pura: estudian tu composición corporal, tus niveles de energía, incluso tus horarios de entrenamiento para sincronizar qué comes y cuándo lo comes. Me sorprendió saber, por ejemplo, que el timing de los nutrientes importa tanto como los nutrientes mismos. Por ejemplo, comer carbohidratos justo después del ejercicio ayuda a recuperar el glucógeno muscular más rápido. Usain Bolt trabajó con nutricionistas deportivos durante toda su carrera —creo que eso dice mucho. Estos profesionales entienden cosas como la periodización nutricional, que básicamente significa ajustar tu dieta según las fases de tu entrenamiento. Para que funcione todo esto se necesita de mucho trabajo de personalización.
Cómo un nutricionista deportivo mejora tu rendimiento

Un dato que me dejó atónito fue enterarme de que muchos atletas entrenan duro pero comen mal, y eso sabotea todo (Burke et al., 2011). Un nutricionista deportivo identifica tus deficiencias. Tal vez tienes anemia y por eso te cansas rápido. O consumes demasiados carbohidratos simples que te dan picos de energía seguidos de bajones terribles. También optimizan tu hidratación —sí, hasta eso tiene su ciencia. No se trata de tomar agua a diestra y siniestra. Michael Phelps consumía como 12,000 calorías diarias durante sus entrenamientos más intensos, pero todo estaba calculado con precisión por su equipo nutricional. Obviamente nosotros no necesitamos ese extremo, pero el principio aplica: tu cuerpo necesita combustible específico para funcionar óptimo. Esto emociona y da esperanza porque significa que mi mal rendimiento actual tiene solución.
Cuándo ponerse en manos de un nutricionista deportivo

A ver, si solo haces ejercicio dos veces por semana por media hora, probablemente no necesitas un nutricionista especializado. Pero si entrenas consistentemente y sientes que tu progreso se estancó, vale totalmente la pena. Las señales claras son: fatiga constante, recuperación lenta, lesiones frecuentes, peso estancado a pesar del ejercicio (Rodriguez et al., 2009). Yo tengo como tres de esas señales, así que sí, me he convencido de que definitivamente necesito ayuda. No tiene que ser muy caro (incluso hay centros de salud que tienen paquetes de programas bastante accesibles). Lo importante es que un nutricionista deportivo profesional evalúa tu caso individual en lugar de darte consejos genéricos de internet que pueden no aplicar para ti.
¿Cómo tener la certeza?
Me metí a investigar este tema por una necesidad personal y específica. Después de investigar todo esto, estoy convencido de que necesito un nutricionista deportivo. Mi cuerpo no está roto, solo está mal alimentado. Si tú también sientes que entrenas de forma regular pero los resultados no llegan, probablemente tu nutrición sea el eslabón débil. Vale la pena invertir en alguien que realmente entienda cómo convertir la comida en rendimiento. Toda esta ciencia de la nutrición se imparte como una carrera profesional de la UPeU ¿Tienes vocación por la salud de las personas y como mejorarla a través de la alimentación? Pide información hoy mismo, AQUÍ.
- Thomas, D. T., Erdman, K. A., & Burke, L. M. (2016). Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, 116(3), 501-528.
- Burke, L. M., Hawley, J. A., Wong, S. H., & Jeukendrup, A. E. (2011). Carbohydrates for training and competition. Journal of Sports Sciences, 29(sup1), S17-S27.
- Rodriguez, N. R., Di Marco, N. M., & Langley, S. (2009). American College of Sports Medicine position stand: Nutrition and athletic performance. Medicine & Science in Sports & Exercise, 41(3), 709-731.

