Algunas películas de Hollywood, aunque exageradamente dramáticas, pueden reflejar la realidad de ciertas luchas humanas. En esta oportunidad, por ejemplo, recordamos a la película «Epidemia». Toda una tragedia incontrolable llevada hacia el séptimo arte. No es infrecuente que en las madrugadas o muy avanzada la noche, algún doctor reciba una llamada de emergencia. Y tampoco es inusual que un paciente con síntomas extraños ingrese al hospital y nadie tenía la menor idea de lo que podría ser. Es en ese momento, mientras todos corren como locos, el doctor que ha sido interrrumpido en su sueño, haga lo único sensato: ordena un panel completo de análisis en los laboratorios clínicos. Es fascinante cómo los laboratorios han evolucionado desde que Anton van Leeuwenhoek en 1670 descubrió todo un mundo microscópico usando lentes simples hasta convertirse en los templos de alta tecnología que hoy conocemos. ¡Increíble pensar que antes diagnosticaban casi todo con sanguijuelas y tocando la frente para sentir la fiebre!
El misterioso mundo de los laboratorios clínicos

Estoy seguro que a estas alturas de la vida ya has sido paciente de algún hospital o centro médico. También estoy seguro de que ya has tenido un encuentro cercano con esos tubitos de sangre que te sacan (en nuestra opinión, no calificada, a veces demasiada cantidad). Y seguramente al igual que yo te has preguntado qué hacen exactamente con esas muestras . Bueno, para describirlo con simpleza, podemos decir que los laboratorios clínicos son como centros de observación avanzados que buscan pistas microscópicas en tu cuerpo. Es así que parte de su protocolo consiste en Analizar hemogramas, glucosa, colesterol, y un montón de cosas con nombres que para nosotros pueden sonar como si estuvieran hablando mandarín. No entendemos nada.
Ahora, para darnos una idea del trabajo sumamente diligente y complejo que tienen que realizar estos profesionales de la salud tomemos nota de que un solo mililitro de sangre puede revelar más de 50 parámetros diferentes sobre tu salud ¡Vaya trabajito! La Universidad Johns Hopkins, nos dice que aproximadamente el 70% de las decisiones médicas se basan en resultados de laboratorio (Wilson et al., 2022). Un porcentaje importantísimo, sin lugar a dudas. Lo incuestionable es que sin estos análisis, los médicos estarían básicamente adivinando qué te pasa. Como cuando los médicos de la Edad Media miraban el color de la orina para diagnosticar… ¡Menos mal que nacimos en un siglo con más adelantos científicos! En la actualidad esta es una carrera profesional que se imparte en la UPeU.
Los laboratorios clínicos haciendo frente a los invasores microscópicos

Volviendo a la referencia a Hollywood y la parte engañosa que muchas veces detectamos en sus producciones es que la verdad es que no se pueden detectar virus mortales en segundos. Eso solo ocurre en las pantallas de cine. Disculpen que sea un aguafiestas, pero esa es la realidad. Lo 100% cierto es que los laboratorios clínicos tienen métodos súper específicos para identificar bacterias, virus y parásitos, pero, ojo, no son tan instantáneos como suele pensarse comúnmente.
Permíteme contarte que el método más tradicional es el cultivo, donde básicamente dan «de comer» a los microorganismos para que se multipliquen hasta ser visibles. Esto viene a ser como criar mascotas microscópicas pero en este caso con propósitos científicos. Hace un par de años la Dra. González de la Universidad de Michigan publicó recientemente que las técnicas moleculares como PCR han reducido el tiempo de diagnóstico de infecciones bacterianas de 48-72 horas a tan solo 4-6 horas (González & Patel, 2023). ¡Esta reducción drástica del tiempo sí que me pareció genial ! Si lo piensas, percibirás que esto fue lo que cambió el juego durante la pandemia. ¡Gracias por estos avances que salvan vidas diariamente!
¿Se han vuelto futuristas los laboratorios clínicos?

Delante de nuestros ojos, en esta época tan privilegiada, están ocurriendo transformaciones que parecen sacadas de alguna novela utópica. Esto no debiera sorprendernos ¿verdad? Lo veíamos venir, sobre todo, con lo de la automatización y la inteligencia artificial. Ellas lo están revolucionando todo y en el caso de los laboratorios clínicos han transformado la manera en que se procesan las muestras. Ya no es como en los años pasados recientes en donde encontrábamos a personas mirando por microscopios todo el día (aunque todavía hay algo de eso, claro) ¿Qué es lo que permitió la innovación? Un estudio reciente del Instituto Tecnológico de Massachusetts demostró que los sistemas automatizados pueden analizar hasta 1,000 muestras por hora con una precisión del 99.7%, comparado con las 30-40 muestras que un técnico puede procesar manualmente (Li & Thompson, 2024). Los laboratorios están incorporando algoritmos de aprendizaje profundo para detectar patrones que el ojo humano no puede ver. Aunque a usted y a mí pueda sonarnos como ciencia ficción, tenemos que creerlo…ya está pasando aquí y ahora.
Lo que realmente son…
Los laboratorios clínicos son mucho más que simples espacios modernos llenos de tubos de ensayo y microscopios. Son el corazón científico de la medicina moderna. En estas habitaciones de ciencia cada día se libran batallas invisibles contra enfermedades que ni siquiera sabemos que existen. Es verdad que aún cuando acudimos a nuestras citas en Essalud u otro centro de salud todavía sufrimos con desesperación por la lentitud de los resultados (¡Grrrrrr!). Pero, miremos este asunto con optimismo (apliquemos eso del vaso medio lleno y medio vacío) esperemos con estoicismo para tener un diagnóstico correcto en lugar de recibir uno rápido y equivocado. Enfoquémonos en que, cuando se trata de nuestra salud, la precisión importa más que la velocidad. Quizás en un futuro no muy lejano ya no tengamos que acudir a algunos de estos centros de análisis. Tal vez dentro de poco podamos tener minilab en casa que nos diga exactamente qué estamos incubando cuando nos sintamos mal ¡Oh, no te lo puedo creer!
- Wilson, M. L., Gaido, L., & Thompson, R. (2022). Impact of Clinical Laboratory Sciences on Patient Care Decisions. Journal of Clinical Pathology, 55(3), 245-257.
- González, A. & Patel, K. (2023). Advances in Molecular Diagnostics for Bacterial Infections. Michigan Medical Science Review, 12(2), 178-193.
- Li, J. & Thompson, S. (2024). Automation and Artificial Intelligence in Clinical Laboratories. MIT Technology Review Medical Sciences, 8(1), 34-49.

