agosto 29, 2026
cambio climático

Cambio climático: cuando cuidar la tierra es obedecer a Dios

El año en que abracé la fe cristiana, es decir, en 1983, los pescadores artesanales de Piura notaron algo inusual: el mar estaba demasiado caliente. Los peces desaparecieron y las lluvias devastaron sus costas con una violencia que nadie recordaba. Lo llamaron «El Niño» —el fenómeno climático que el Perú conoce desde hace siglos. Cuatro décadas después, las autoridades advierten que el episodio que viene será más intenso, más destructivo y menos predecible que los anteriores. El cambio climático no es ya una proyección para el 2050 —es el agua que desborda el Rímac, el glaciar del Pastoruri que se derrite ante los ojos de cualquier turista y las familias del norte que pierden su cosecha por segunda vez en tres años. Para el cristiano que lee esto, la pregunta no es ideológica ni partidaria: es de mayordomía. ¿Qué hacemos con la casa que Dios nos dio?

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Lo que la ciencia confirma sobre el cambio climático

El cambio climático dejó de ser debate científico en 2013 cuando el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático —IPCC— publicó su quinto informe con el respaldo de más de 1.300 científicos de 195 países: el calentamiento global es inequívoco y la actividad humana constituye su causa principal con más del 95 % de certeza. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú —SENAMHI— confirmó que la temperatura media del país aumentó 0,2 grados por década desde 1960 y que los glaciares tropicales peruanos perdieron el 56 % de su superficie en cincuenta años. Debate legítimo existe sobre las políticas de respuesta —no sobre los hechos. El cristiano no necesita esperar consenso político para actuar: la evidencia científica es suficientemente sólida para justificar una respuesta de mayordomía responsable.

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El cambio climático golpea primero a los más pobres

El cambio climático no es democrático en su impacto. El informe del Banco Mundial (2021) sobre pobreza climática documentó que las comunidades más vulnerables —agricultores de subsistencia, pescadores artesanales, poblaciones indígenas— absorben de manera desproporcionada los efectos de un problema que generaron principalmente las economías industrializadas. En el Perú, las familias campesinas del sur andino que pierden sus cultivos por heladas fuera de temporada no produjeron las emisiones que desestabilizaron su clima —pero pagan el precio con su seguridad alimentaria. El teólogo Richard Bauckham argumentó en Bible and Ecology (2010) que la justicia bíblica exige atender al más vulnerable —y en el siglo XXI, el más vulnerable con frecuencia es también la primera víctima del cambio climático. Ignorar esa conexión no es neutralidad política: es indiferencia moral.

La tierra es del Señor y su plenitud, el mundo y los que en él habitan

Salmo 24:1

Ante el cambio climático: mayordomía, no política

Génesis 2:15 confía al ser humano el mandato de «guardar y cuidar» la creación —un encargo que ningún escenario político revoca. El cambio climático no es un tema de izquierda ni de derecha: es un tema de mayordomía. El teólogo N. T. Wright desarrolló en Surprised by Hope (2008) que el mandato de cuidar la creación forma parte integral de la misión cristiana —no un apéndice ecológico de moda sino una responsabilidad teológica enraizada en la doctrina de la creación. Para el cristiano en el Perú, la respuesta concreta empieza en lo pequeño y cotidiano: reducir el desperdicio de agua en un país que ya enfrenta estrés hídrico, consumir con conciencia, participar en iniciativas comunitarias de cuidado ambiental y exigir a los líderes políticos y empresariales la rendición de cuentas que cualquier servidor debiera brindar.

Aquellos pescadores…

Los pescadores de Piura de 1983 no tenían vocabulario para el cambio climático —pero sentían sus consecuencias en el cuerpo y en el bolsillo. Cuarenta años después, sus hijos enfrentan fenómenos más intensos con menos recursos para recuperarse. El cristiano que lee el Salmo 24:1 y luego tira basura al río, derrocha agua o ignora el impacto ambiental de sus decisiones cotidianas vive en una contradicción que la Escritura no tolera. Cuidar la tierra no es una concesión al ambientalismo secular —es obediencia al mandato más antiguo que Dios le dio al ser humano. Y en el Perú de 2026, con El Niño golpeando a la puerta, esa obediencia tiene urgencia y tiene nombre.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué dice la ciencia sobre el cambio climático en el Perú?

El SENAMHI confirma que la temperatura media del Perú aumentó 0,2 grados por década desde 1960 y que los glaciares tropicales perdieron el 56 % de su superficie en cincuenta años. El IPCC (2013) estableció con más del 95 % de certeza que el calentamiento global es real y que la actividad humana constituye su causa principal.

¿Por qué el cambio climático es un tema de justicia social?

Porque sus impactos golpean de manera desproporcionada a las comunidades más vulnerables —agricultores, pescadores artesanales, pueblos indígenas— que generaron menos emisiones pero absorben más consecuencias. El Banco Mundial (2021) documentó que sin acción climática, 216 millones de personas podrían verse desplazadas internamente para 2050, la mayoría en países de bajos ingresos.

¿Qué dice la Biblia sobre el cuidado del medio ambiente?

Génesis 2:15 ordena «guardar y cuidar» la creación. El Salmo 24:1 afirma que la tierra pertenece a Dios —lo cual convierte al ser humano en administrador responsable, no en propietario con derecho de destruir. Bauckham (2010) argumenta que la mayordomía ambiental forma parte integral de la misión cristiana, no un apéndice ideológico.

¿Qué acciones concretas puede tomar un cristiano ante el cambio climático?

Reducir el desperdicio de agua y energía en el hogar, consumir con conciencia evitando el desperdicio alimentario, participar en iniciativas comunitarias de cuidado ambiental, exigir rendición de cuentas ambiental a líderes políticos y empresariales, y educar a la próxima generación en el valor de la creación como obra y propiedad de Dios.

Bibliografía

  • Bauckham, R. (2010). Bible and ecology: Rediscovering the community of creation. Baylor University Press.
  • Banco Mundial. (2021). Groundswell: Acting on internal climate migration. World Bank. https://www.worldbank.org/en/topic/climatechange
  • IPCC. (2021)Sixth assessment report: Climate change 2021. Intergovernmental Panel on Climate Change. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1
  • SENAMHI. (2023). El cambio climático en el Perú: Evidencias y proyecciones. Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú. https://www.senamhi.gob.pe
  • Wright, N. T. (2008). Surprised by hope: Rethinking heaven, the resurrection, and the mission of the church. HarperOne.

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