noviembre 30, 2022
Sociedad

Recomendaciones de acciones solidarias en Navidad

Navidad impregnada de dolor

  • Si alguna vez ha existido una ocasión ideal para ser solidario, es hoy. La sociedad ha sido golpeada por la pandemia en diferentes aspectos: pérdidas de seres amados, pérdidas de empleo, pérdidas económicas, pérdidas de la salud, con todas sus consecuencias posteriores en nuestra vida.
  • Cuando llega la Navidad tenemos la oportunidad de mirar arriba , contemplar y adorar a ese Dios que vino a nacer como ser humano para rescatarnos.
  • Pero, también nos hace mirar a nuestro alrededor, a nuestros prójimos. Sí, a aquellos que están próximos a nosotros. Y no solo para mirarlos de manera platónica, sino con el fin de descubrir necesidades y realizar alguna acción solidaria.
  • Esta es una magnífica oportunidad en la cual podemos manifestar nuestra fibra humana y de qué material estamos hechos. He aquí algunas ideas.

El aporte de lo material

  • Al echar una mirada a nuestro alrededor encontraremos seres humanos con carencias materiales. Esta es una oportunidad para compartir las bendiciones que, en ese aspecto, Dios ha derramado en nuestra vida.
  • Esas carencias pueden ser, por ejemplo, las limitaciones que tiene la gente en cuanto a alimentos o ropa . En ese caso podríamos armar de manera personal paquetes (como especie de «canastas») en las cuales podamos poner algunas de estas cosas.
  • También, aunque parezca trivial, podríamos enfocarnos en los niños y preparar para ellos paquetes de regalo, conteniendo algún juguete. Los juguetes cumplen una función importante en el desarrollo de un niño.

El sustento y soporte emocional

  • En la fiesta de Navidad somos invadidos por una variedad de emociones y sentimientos. Y este es un terreno en el cual podemos aportar mucho.
  • La Navidad, en muchos casos, despierta sentimientos de nostalgia, de soledad, y en esas circunstancias ¡cuánto valor cobran las palabras y las muestras de afecto!
  • Esta es una magnífica oportunidad para escribir y enviar una tarjeta personal, redactada con el corazón, para escribir un post de aprecio, para expresar nuestros deseos de bienestar, para decirle a aquellas personas que conocemos, lo que significan en nuestra vida.
  • Estos son presentes que no cuestan mucho, pero valen un montón. Los seres humanos olvidan muchas cosas, pero nunca olvidarán cómo les hicimos sentir.

Un regalo llamado tiempo

  • Una acción solidaria en esta Navidad también puede ser el dar nuestro tiempo. Dar tiempo, es dar parte de nuestra vida.
  • Es verdad que en este contexto de estado de emergencia sanitaria, resulta riesgoso acercarse a las personas, sin embargo siempre podemos encontrar alguna manera de hacerlo.
  • Quizás, allí muy cerca de nosotros, hay algún hogar muy recargado de tareas y al cual podamos hacerle sus compras en el mercado o hacerle algún tipo de servicio aliviándolo de alguna carga.
  • Tal vez, puede haber una madre soltera que necesita ayuda con sus hijos en cuanto a apoyo escolar, podemos ofrecer nuestro tiempo para aliviar esas preocupaciones.

Uniendo corazones en un esfuerzo

  • Las acciones solidarias en grupo, tampoco podemos descartarlas. Se trata de unirnos con personas con las cuales compartimos el mismo sentir de extender una mano al prójimo.
  • Se pueden generar muchas acciones en grupo, desde hacer presencia en algún asilo u orfanato, respetando los protocolos, hasta unirnos a alguna ONG o grupo de ayuda.
  • En un grupo podemos colaborar con una aportación económica, donando ropa, juguetes o alimentos, apoyando con nuestra asistencia en algún evento presencial o virtual, incluso ofreciéndonos como voluntarios en alguna cruzada específica.

Un valor para ejercitar todo el año

  • Finalmente, hagamos que las acciones de solidaridad, no ocurran solo en ciertas fechas del calendario. Extendamos la solidaridad más allá del fin de año.
  • Que se encuentre presente en nuestro día a día. Que sea un valor que inculquemos a nuestro hijos explicándoles, por ejemplo, que si se desprenden de algún juguete podrían hacer feliz a algún niño.
  • Todos necesitamos aprender del valor de la solidaridad. Siempre resultará más beneficioso dar que recibir.