noviembre 26, 2022
Sociedad

¿Cuándo es bueno el desaliento?

El desaliento consiste en “quitarle el ánimo a alguien”. Sin embargo en medio de esta sociedad “progresista”, “proactiva”, “positiva” y “open mind”, no es bien vista la persona que asume la tarea de desalentar. Y es que no se ha considerado que esa tarea de desalentar, aunque es un rol muy cuestionado,  resulta muy necesaria en la sociedad. Sobre todo, cuando se toman en cuenta los estudios realizados por David Dunning y Justin Kruger.  Ellos hablan de los “tontos motivados”. Es decir, personas a las cuales ¡sí que resultaría muy necesario quitarles el entusiasmo!

Un desaliento urgente

En realidad, si nos ponemos a hurgar por aquí y por allá, encontraríamos muchas prácticas humanas que necesitarían ser desalentadas urgentemente. Para no ir muy lejos, una de ellas, bien podría ser: el uso indiscriminado de vehículos motorizados. Se dice que, en el Perú, el uso indiscriminado de auto causa nada menos que 47,000 casos de cáncer. Y eso sin considerar el impacto ambiental. Aquí, obviamente, sí que sería muy salomónico desincentivar su uso sin medida.

Henry pasó a la historia

Uno de los inventos que más ha cambiado la vida de las personas y, por ende, de las sociedades, es el automóvil. Todo cambió cuando Henry Ford creó el proceso para fabricarlos en masa. Armar un auto había sido hasta ese momento un trabajo artesanal. De allí en adelante el trabajo de fabricar autos sería un trabajo industrial, a gran escala.

Lo que no se estimó es que en menos de 70 años los daños causados por esta industria fueran tan graves que, a nivel mundial, se harían necesarias tomar iniciativas urgentes para desalentar su uso.  Así, en 1994 se organizaron las jornadas sin automóvil y en 1998 se estableció el 22 de septiembre como el Día Mundial Sin Auto (DMSA). Esas iniciativas tenían como intención desincentivar el uso del automóvil debido al daño a gran escala que estaban ocasionando al medio ambiente.

La tarea de desincentivar

Pero, fue en el año 2000 que esta conmemoración, el Día Mundial Sin Automóviles, fue oficializada por la Comisión Europea como una manera de crear una conciencia más ecológica. En dicha jornada se busca que crear un desaliento en el uso indiscriminado de vehículos motorizados y hacer un llamado a los ciudadanos a dejar este medio de transporte por un día y probar nuevos medios de desplazamiento. Una frase que caló hondo fue: “Un país desarrollado no es donde el pobre tiene auto, es donde el rico usa transporte público”.

¿En el Perú hay desaliento?

En el Perú la conmemoración todavía no ha cobrado la fuerza suficiente aunque la fecha haya sido incluida en el calendario del Ministerio del Ambiente. Hay iniciativas particulares como el Programa Municipal CICLODÍA que congrega a más ciclistas, peatones y deportistas cada domingo, el Programa “San Borja en Bici” y los “Jueves No Motorizados” establecido en sus tres campus, por la Universidad Peruana Unión. De esta manera nos ponemos a tono con ciudades progresistas como Reikiavik (Islandia), La Rochelle (Francia) y Bath (Reino Unido)